Los jardines de Pazo de La Cuesta, un enclave de alto valor botánico en Ribas de Sil

Pazo de La Cuesta no es sólo conocido por sus vinos y por ser la bodega familiar más antigua de Galicia. Sus jardines también son patrimonio vivo gallego. Dispuestos en terraza de relevante valor botánico e histórico podemos encontrar hortensias, dedaleras de color púrpura, hierba de San Juan… Toda esta belleza y riqueza cromática, que rodea la casa familiar,  se completa con un impresionante cedro del Líbano de 40 metros de altura y con una edad de 200 años.

Estos jardines se completaron en el último tercio del siglo XIX, así como la red hidráulica que permitía llevar el agua de los manantiales de la parte alta de la finca a toda la propiedad empleando una red de canales, minas, pozos, aljibes y fuentes.

La finca de Pazo de La Cuesta tiene una extensión de 40 hectáreas en la que también conviven bosques de robles y pinos, frutales, viñedos y olivares de secano centenario.

El paisaje vuelve a tener el esplendor de antaño gracias al compromiso del actual propietario Manuel Bellod Álvarez de Lorenzana, tataranieto de Don Manuel Batanero y Doña Pastoriza Flórez de Losada y Quiroga grandes impulsores de la creación del pazo y sus jardines, de devolver el prestigio de antaño a Pazo de La Cuesta.

Además, Pazo de La Cuesta afronta el reto de recuperar el espíritu de excelencia de un viñedo histórico que es patrimonio vivo de Galicia. La edad media de sus cepas es de 40 años y conservan algo menos de una hectárea de la finca, cepas prefiloxéricas con una antigüedad de más de 150 años.

El viñedo está dividido en 11 pagos diferenciados, atendiendo a variedad, edad, orientación, altitud y suelos.

Elaboran los vinos blancos y tintos con uva propia -solo así se puede tener control de su excepcionalidad- de variedades autóctonas como la uva godello, treixadura, albariño, loureira, mencía, garnacha tintorera, brancellao, sousón, merenzao o caiño tinto, entre otras.

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